Reflexiones del Foro Mundial Skoll 2009: Predicando a los conversos
Marina Kim, de la Red Universitaria para el Emprendimiento Social de Ashoka, compartió sus reflexiones del Foro Mundial Skoll 2009 en el blog de emprendimiento social del sitio web Change.org. Marina nos ha permitido traducir y compartir su experiencia a través del blog de Ashoka Perú.
Este año fue la quinta vez que asistí al Foro Mundial Skoll. La primera vez, era una estudiante presentando los nuevos programas académicos de Stanford relacionados al emprendimiento social. Me hospedaba en un curioso hostal para mochileros, nunca había utilizado un traje para una conferencia, y estaba petrificada al hablar frente a una audiencia de tan alto nivel.
Recuerdo haber estado sorprendida ante la crema y nata del emprendimiento social. Pero al mismo tiempo, ésa se volvió mi frustración más grande: eran las mismas caras, las mismas presentaciones recicladas, esencialmente predicando a los conversos.
Felizmente, puedo decir que los tiempos han cambiado… al menos para mí, personalmente.
He superado (ligeramente) el hostal de mochileros, y ya no soy intimidada por los grandes nombres en el campo. Este año, estuve con un equipo de Ashoka, ofreciendo todo un día de eventos para la Red Universitaria para el Emprendimiento Social. Reunimos a más de 100 profesores y ejecutores interesados en “rediseñar el rol del emprendimiento social en la educación”. Además de esta pequeña tarea de transformar el sistema educativo superior, tuvimos el objetivo de experimentar con nuevos modelos para reunir a la gente.
Queríamos asegurarnos de que nuestro contenido sería relevante e inspirador para los asistentes, y queríamos también crear oportunidades estructuradas de intercambio que pudieran llevar a colaboraciones. Más fácil decirlo que hacerlo, pero hicimos nuestro mejor intento. Para empezar, ofrecimos un “mercado de colaboraciones” (aún muy en desarrollo, pero esencialmente una manera para que académicos y ejecutores se encontrarán entre ellos basados en necesidades e intereses) y cada panelista debía ser “interesante, provocativo y divertido” (en verdad éstas fueron las instrucciones que les dimos, aunque algunos tuvieron más éxito que otros). Un clásico fue el momento Star Trek del profesor Jim Austin: “Estos son los viajes de la nave espacial Social Enterprise [emprendimiento social]. Su misión: ir a donde nadie ha ido antes, y ésta es la emoción que nos espera”.
¿Y sobre el Foro mismo? ¿Están cambiando los tiempos? Siento intensamente que hay muchas de las mismas caras, y que los estudiantes quedarían sorprendidos si pudieran colarse. Sin embargo, también tengo una nueva óptica: quizás sea predicarle a los conversos, pero eso no es algo tan malo. La madre de mi amiga Melanie habla con razón en este sentido: “Nunca subestimes el poder de predicarle a los conversos, porque muchas veces los conversos no están haciendo nada”.
Todos los conversos, incluso un coro de ellos que cree que “todo el mundo puede cambiar el mundo”, necesita una patadita una vez al año. Nos volvemos complacientes, nos ponemos cómodos con nuestro entendimiento de cómo funcionan las cosas y cómo deberían funcionar. Por eso la gente viene a buenas conferencias – para ser desafiados, para ser provocados y ganar una nueva perspectiva.
Me gusta pensar que para el final del Foro Skoll, el coro estaba parado sobre su silla, re-energizado por todas las buenas pataditas. Ahora, espero que nos quedemos parados lo suficiente como para inspirar a otros a unirse a nuestro coro cada vez más grande.



